En el último debate en la clase de Lengua Castellana y Literatura el tema a tratar era sobre "Los piercing y tatuajes en menores de edad".Nosotros, los alumnos, teníamos que decantarnos por una o por otra opinión, o bien a favor, o bien en contra.
Pero finalmente nos dividimos en tres grupos; los que estábamos a favor, los que estaban en contra, y en último lugar los que se posicionaban neutrales debido a que no estaban muy seguros de su opinión. Por otro lado estaba Virginia, la mediadora del debate.
En mi opinión y prácticamente en opinión del grupo los piercings y tatuajes son un modo de expresión corporal. También para muchos es un estilo, como sería llevar un estilo de ropa...etc, entonces, ¿por qué privar a los menores de edad de estos actos totalmente voluntarios, libres e imperjudiciales para el resto de personas?
Los piercings y los tatuajes parecen estar mal vistos por la sociedad que nos rodea, pero yo no comparto esa misma opinión puesto que por el echo de que una persona lleve este tipo de complementos no significa que vaya a ser una mala persona, ni mucho menos. ¿Por qué no mirarlo de otra forma? ¿Por qué no podríamos pensar que son como teñirse el pelo, pintarse los labios o llevar los pantalones rotos, por ejemplo? Además, ¿no pensáis que cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que quiere?
lunes, 30 de abril de 2012
lunes, 26 de marzo de 2012
Debate sobre la violencia de género
Todos sabemos lo que es la violencia de género. Todos hemos escuchado alguna vez alguna trágica noticia sobre este tema. Hablar de ello me produce rabia. Me produce rabia porque no me puedo creer cómo es posible que esta idea de querer o intentar dominar al otro género mediante insultos, bofetadas, humillaciones… siga vigente en la cabeza de los maltratadores. Es ridículo.
Cuando hablamos de violencia de género la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la de la mujer maltratada y el hombre agresivo y maltratador. El nombre de violencia de género abarca también la posibilidad de ver a un hombre maltratado, pero esto último ocurre con muy poca frecuencia y por ello asociamos la violencia de género con la violencia sobre las mujeres.
En muchas ocasiones nos tropezamos con la noticia de una mujer que ha sido maltratada por su pareja o por su ex pareja hasta morir. Cada poco tiempo se vuelve a abrir el marcador de mujeres muertas, que tristemente se han convertido en cifras. En nueve años contabilizados por distintas organizaciones, ha habido más de 800 víctimas de violencia machista (809 con las que llevamos en el 2012).
El otro día en la clase de Lengua Castellana y Literatura nos organizamos en tres grupos para debatir sobre este tema tan importante que es la violencia de género.
A los tres grupos se les repartió una misma hoja, la cual nos mostraba algunos aspectos o creencias sociales que desvirtúan la realidad. Esto nos servía de guía para analizar este problema social.
Uno de los puntos decía: “La violencia doméstica no es para tanto, son casos muy aislados. Lo que pasa es que salen en la prensa y eso hace que parezca que pasa mucho.”
Ante esto, mi grupo y yo opinamos todo lo contrario. La violencia de género sí es para tanto. La violencia de género, la violencia racista, cualquier tipo de violencia es para mucho. Es cierto que muchas veces oímos noticias sobre violencia machista pero ¿qué pasa?, ¿estamos hartos de oírlo? Porque yo no me canso, me encantaría no tener que escuchar esas atrocidades pero la realidad es otra. La realidad es que hay miles y miles de mujeres en el mundo que sufren estos abusos y si nosotros pensamos que esto “no es para tanto” es porque no queremos ver la realidad. No podemos darle la espalda a esta situación que vivimos.
También comentamos que los casos que aparecían en los medios de comunicación eran solo una pequeña parte de los casos que existían de maltrato. Hay muchas mujeres que por miedo a sus parejas se ocultan en el miedo y no son capaces de salir a defender sus derechos. También hay gente que dice que si la maltratada sigue con el maltratador es culpa suya, y yo no estoy de acuerdo con eso. Llega un momento que la mujer deja de ser racional, deja de pensar por sí misma, deja de confiar en si misma, está atascada, bloqueada.
Otro de los puntos decía: “la violencia doméstica es una pérdida momentánea del control.”
En mi opinión en ningún caso la pérdida de control debe justificar la violencia. Ante la violencia hay que decir bien alto y claro: TOLERACIA CERO.
El tercer y último punto señalaba: “Los hombres que agreden a sus parejas son violentos por naturaleza.”
Uno no nace violento sino que se hace, se aprende. Existen hombres que han tenido una mala infancia donde han sufrido maltratos por parte de su familia, estos hombres pueden o salir reforzados de esta situación y no reproducir en un futuro esta forma de actuar, o por el contrario adoptar esta actitud. También ocurre que sin ningún tipo de explicación (que no quiere decir justificación) hay hombres que maltratan a sus mujeres. Estas personas no son violentas por naturaleza, porque pueden ser perfectamente agradables con otras personas de su entorno, pero sin embargo ellos piensan que tienen mucho poder sobre su propia mujer porque viven con una idea de pareja donde el hombre tiene que llevar el control de la situación y dominar por encima de todo a su mujer.
Y nosotros, ¿qué podemos hacer?
Primero es muy importante creer que es posible un cambio de mentalidad, a pesar de que sea lento es posible. Debemos comprometernos a luchar todos los días y en todos los contextos a huir de la violencia y enseñar que la no violencia es posible. No solo cuando se presente una situación violenta hay que actuar, sino que hay que prevenir ante cosas cotidianas como por ejemplo comentarios machistas, chistes, miradas, gestos, etc.
Sería bueno que los hombres también se sensibilizaran ante esta situación y fueran más activos, ya que esto nos abre un mundo nuevo para todos.
ADELANTE, OTRO MUNDO ES POSIBLE.
sábado, 3 de marzo de 2012
Ha llegado la hora de hablar de tí
Me apetece hablar un poco de ti, de ti y de nosotras.
Tú eres de estatura media, y aunque seas la mayor siempre te quejas de quedarte por debajo de mí. Tu piel es blanca como la nieve y tienes el pelo negro, largo y ligeramente ondulado. Tus ojos son marrones clarito (aunque tú no pares de decir que son “verde aceituna”). Esos ojos enormes que tienes lo dicen todo cuando te enfadas, pero también cuando sientes miedo, y también cuando lloras, pero sobre todo me gustan cuando sonríes.
Solemos compartir la ropa, usamos casi las mismas tallas, asique de vestimenta andas más o menos como yo. Te sueles mosquear cuando ves mi ordenado y colocado armario (ironía) con tu ropa arrugada y desmoronada, solemos discutir por esas estupideces o por quién de las dos no ha cocinado ese día o fregado o limpiado… pero en el fondo muy fondo me gusta convivir contigo, no, es broma, ¡claro que me gusta! Me gusta cuando me llamas a gritos desde la otra punta de la casa para pedirme consejos sobre qué ponerte un día de fiesta, o no de fiesta, y madre mía lo pesada que puedes llegar a ser…
También acuérdate de cómo me quedaba de pequeña embobada mirándote como te peinabas y arreglabas… no tenía nada mejor que hacer que perseguirte jajaja.
También me gustan los días o fines de semana que nos quedamos tú y yo solitas y nos ponemos a ver series como walking dead (sin comentarios) o a cotillear sobre cualquier cosa.
También acuérdate de cómo me quedaba de pequeña embobada mirándote como te peinabas y arreglabas… no tenía nada mejor que hacer que perseguirte jajaja.
También me gustan los días o fines de semana que nos quedamos tú y yo solitas y nos ponemos a ver series como walking dead (sin comentarios) o a cotillear sobre cualquier cosa.
Me acuerdo muchas veces de los juegos tontos que nos inventábamos, como por ejemplo los de las preguntas chorra que teníamos que contestar: ¿tengo los ojos abiertos o cerrados?, o ¿la punta del boli se ve o no se ve? Y cómo no, tu preferido: ¡el del beso! Tú te tumbabas y yo tenía que intentar darte un beso o morderte la nariz o cualquier brazo, dedo o moflete que pillara, en ese caso, yo ganaría, pero tú siempre me empujabas y me apretujabas la cara y no me dejabas, entonces casi siempre al final acabábamos mal y picadas entre nosotras jajajaja.
Una de las mejores rachas que recuerdo fue cuando fuimos a Tenerife, ¡sí!, ¡Tenerife oh lala! Cada vez que pienso en esas vacaciones me vienen muchísimos recuerdos juntas. Éramos pequeñas, pero yo no paraba de hacer el tonto, ¿te acuerdas de los vídeos? Yo imitando a Shakira, yo imitando a Luis Miguel… parece mentira todo el tiempo que ha pasado, madre mía, tu ya tienes 21 añazos… y yo… 16 dentro de nada más y nada menos que cuatro días. Soy una canija, lo sé, pero esta canija tiene que decirte que… te va a echar mucho de menos cuando te vayas. En junio te me vas, ¡rumbo BRAZILLLL! Que morro, que envidia.
Te vas seis meses, y a primera vista parece mucho tiempo fuera de esta casa… de esta familia… pero esos seis meses de gloria (porque sé que van a ser muy buenos) se van rápido, muy rápido, volado, asique… lo que hay que hacer es disfrutar.
Aunque ya paras más bien poco en casa (Entre la uni, el trabajo, las clases de baile, el centro dato…) , aunque solo pueda disfrutarte ahora los pequeños ratos de la cena y del desayuno… aún así, se me hará muy raro no verte por estos pasillos. Incluso creo que echaré de menos las broncas entre nosotras y las subiditas de tono ejem ejem.
Ahora hablando enserio, quiero pedirte perdón por lo que pasó el viernes por la mañana, es normal que las hermanas discutan, esas discusiones no las tengo en cuenta, pero lo que no me gusta es cuando van en serio… quiero que sepas que he aprendido mucho, muchísimo de ti. Cuando te miro y veo todo lo que haces, como te vas superando más y más a ti misma me pongo a pensar y digo, joder, mi hermana es una máquina, ¿Cómo puede hacer tantas cosas a la vez, y en tan poco tiempo? Eres un gran ejemplo. Pero no eres un gran ejemplo solo en cuanto al trabajo, eres una mujer fuerte y trabajadora, pero sobretodo eres un gran ejemplo como persona. Te parecerá mentira que diga que tienes un gran corazón, yo, que siempre te estoy diciendo que no miras por mí, y que solo miras por ti, pero en realidad no es verdad ni la mitad de las cosas que digo cuando estoy enfurruñada.
Y sé que me quieres, y que me valoras, y eso creo que es muy importante, sentirse querida por una hermana, porque muchas veces no se dicen esas cosas, pero con el día a día se demuestran, solo por el hecho de haber nacido de la misma madre y haber convivido toda nuestra vida juntas… creo que solo por eso ya debemos de querernos, ¿no?
Y sé que me quieres, y que me valoras, y eso creo que es muy importante, sentirse querida por una hermana, porque muchas veces no se dicen esas cosas, pero con el día a día se demuestran, solo por el hecho de haber nacido de la misma madre y haber convivido toda nuestra vida juntas… creo que solo por eso ya debemos de querernos, ¿no?
viernes, 2 de marzo de 2012
Escapémonos...
Si… vamos a escaparnos donde nadie nos encuentre. Donde las flores de la primavera sean nuestra cuna y donde el cielo azul sea nuestro único techo… porque somos libres… somos libres como el viento, como el mar, como los pájaros…
Si nosotros queremos podemos construir nuestra propia fantasía y formar nuestro camino. Adéntrate conmigo a la locura, hagamos cosas sin sentido, seamos felices a nuestra manera. Somos conscientes de que somos más fuertes, podemos sobrevivir a toda esta gente furiosa y triste… podemos alegrarnos el día solo con vernos las caras, solo con verte la cara… pero ojalá pudiese.
Hace tiempo prometí escribirte una canción,
Como siempre, mal y tarde, la tienes aquí
Sabes bien, como soy, que no suelo mentir
Siempre que lo hice fue por verte sonreír
Llámame, te quiero escuchar
Ya lo ves, no siempre me va bien
Al cantar me duele el corazón
Y enloquezco cada noche
En cada actuación
Fui yo quien dijo no, y ahora en la misma mesa
Se me enfría el café mientras dices que te va bien
Tranquila, ya no volveré a llamar, no me volverás a ver
Esta vez me marcho para no volver
Y ahora cansado de mirar tu foto en la pared
Cansado de creer que todavía estás
He vuelto a recordar las tardes del café,
Las noches locas que siempre acaban bien
Y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared
Por verte sonreír he vuelto yo a perder
lunes, 20 de febrero de 2012
Estación
Tengo sentado enfrente de mí a todo un personaje. Es un hombre mayor, de pelo blanco y largo, con perilla canosa y a la vez un poco anaranjada, sus ojos son azules intenso, de ese azul que recuerda al mar. Lleva unas gafas cuadradas, de pasta dura, enormes, las cuales deja caer ligeramente por su nariz y está leyendo un libro de tapa dura y roja del cual no puedo visualizar el título con claridad. De vez en cuando le veo marcar con una pluma de tinta roja alguna nota en un trozo de papel roto que tiene a su lado izquierdo. Realmente está ocupando tres asientos: en el que está sentado, el de su izquierda donde hay un montón de maletas y bolsas amontonadas unas encima de otras las cuales culminan en una lata de cerveza aplastada, y el de enfrente suya, sobre el que tiene apoyado sus largas piernas...
Acaban de anunciar que el tren para en tres o cuatro ciudades antes de llegar a mi destino y estimo tardar unas dos horas y cincuenta minutos en llegar, asique yo aprovecho para quitarme de encima algunas tareas…
Acaban de anunciar que el tren para en tres o cuatro ciudades antes de llegar a mi destino y estimo tardar unas dos horas y cincuenta minutos en llegar, asique yo aprovecho para quitarme de encima algunas tareas…
aquel tipo
Era un tipo robusto y vigoroso. Por la cabeza le asomaba una pelusa negra muy oscura. Tenía los ojos negro azabache igualitos al color de su piel, eran grandes y redondos cuales bolitas de billar. Unos pómulos salientes y unos labios gruesos tras los que asomaban unos relucientes dientes blancos agraciaban su cara, dándole un aspecto de niño pequeño que contrastaba con su figura. Una barbita fina de dos días le cubría el mentón. Vestía una camiseta amplia blanca de de manga corta que le tapaba los hombros, caídos en un gesto de vaguedad, y dejaba asomar unos brazos fuertes cuyas muñecas estaban adornadas con pulseras y abalorios. Sus manos además de grandes y rechonchas, eran rugosas. El tórax, bien trabajado y la espalda ancha le daban un aspecto peligroso. Los vaqueros rotos y gastados dejaban asomar la punta de unas zapatillas rojas y viejas. A menudo se le veía caminando solo por el parque de aquel barrio con los cascos puestos, las manos en los bolsillos y la mirada perdida en algún punto en la lejanía. Le gustaba la música, el baile, el arte callejero y el cine. Estudiaba el primer año de la carrera imagen y sonido en una universidad a las afueras de la ciudad. Representaba obras de teatro y daba clases de interpretación a niños de primaria. En su tiempo libre le justaba jugar. Muy dado a las apuestas solía arriesgar más de lo que realmente poseía. Y eso le llevaba a enfrentamientos de tarde en tarde. Fumaba tabaco rubio y, si bebía, tomaba wisky solo. Amaba la compañía de sus amigos por encima de todo. Ellos se dedicaban a decorar los muros de las autopistas y a escuchar a raperos de suburbios. Muchas veces se sumía en largos silencios en los que simplemente observaba a su alrededor sin abrir la boca. Cuando hablaba lo hacía seguro de sí mismo y midiendo sus palabras. Era considerado dentro de su pandilla como un buen compañero, él conseguía mejorar el estado de ánimo de las personas de su alrededor, transmitía buenas vibraciones, y eso se notaba.
lunes, 30 de enero de 2012
Calles que recuerdan
Fuera, cuando caía la noche la calle estaba fría, congelada, sin luz. El color grisáceo del cielo avisaba tormentas y las paredes se volvían oscuras. La ciudad estaba silenciosa, la calma invadía todas las calles y tan solo se escuchaba el sonido del viento que removía las hojas de los árboles.
Como principal estaba ella, blanca como la nieve y bonita como ninguna. Tenía la iluminación de la Luna en su cara por la noche, y el esplendor del sol por el día.
Ella, la que te acogía con ternura y te amurallaba de los peligros y el frío, de la que disfrutas cuando el sueño te invade. Cuando caía la noche la lluvia mojaba su fachada y a la mañana siguiente las gotitas que se encontraban en los huecos de las paredes caían al asfalto con lentitud. Se escuchaba al sol nacer y a los pajarillos cantar: se había hecho de día.
El Sol iluminaba el asfalto mojado y convertía este negro en plateado brillante. También el cielo se teñía de azul claro y algunas nubes lo acompañaban. El olor de la mañana invadía los cuerpos de la gente de la cuidad, cada uno con diferentes vidas y preocupaciones, pero les unía ese olor a hierva recién cortada que desprendían las grandes explanadas verdes.
La blancura se intensificaba con el sol y ahora su fachada brillaba con máximo esplendor. Sus habitantes habían gozado de un buen descanso y ahora salían de sus portales cristalinos con el pensamiento en otro nuevo día.
Las personas se reencontraban, se abrazaban y se besaban. Compartían sus ilusiones y sus tristezas, algunos se juntaban, otros, se alejaban. Otros simplemente no aparecían.
El sueño a algunos les había hecho olvidar, y a otros les había hecho recordar. Las calles seguían como siempre, el tiempo pasaba sobre ellas.
Volvía a caer la noche y los locos enamorados se escapaban de sus casas por las blancas ventanas, la sensación de libertad recorría sus cuerpos. Solo las calles conocen su historia.
miércoles, 25 de enero de 2012
Recorrido literario de Misericordia
Estas navidades los alumnos de 4º de la ESO hemos leído la novela de Misericordia, de Benito Pérez Galdós. Mientras tanto debíamos fijarnos bien en los lugares de Madrid que nombraba el autor en ella, que son claramente reconocibles ya que hablamos de una novela realista en la cual el autor describe con mucha nitidez y claridad la realidad tal y como es.
El pasado Lunes 23 de enero yo y mi clase, 4ºA, hicimos el recorrido literario de dicha novela con el profesor de Lengua y Literatura, Juan Antonio.
Este recorrido consistía en visitar algunos de los lugares más importantes y estratégicos que habían aparecido durante la lectura, observar cómo Galdós se había inspirado en las calles de Madrid y ver cómo efectivamente las había descrito de manera tan exacta a cómo son en la realidad.
Pudimos visitar algunas de las calles y lugares que aparecen, pero otras muchas no pudimos debido a la distancia a la que se encontraban.
A continuación, mostraré fotos de aquellos lugares que describió Galdós hace más de un siglo y que hemos tenido la oportunidad de visitar.
1. Parroquia de San Sebastián, en la calle Atocha.
1. Parroquia de San Sebastián, en la calle Atocha.
La novela comienza describiéndola. En ella los mendigos pedían limosna y era el sitio
de reunión para muchos de ellos. Todas las puertas que la componían estaban ocupadas
por ellos.
También observamos la cantidad de personas importantes o al menos conocidas que se habían casado, bautizado o habían muerto en esta parroquia.
4.Calle de San Carlos, donde vivían el matrimonio de Antonio Zapata y Juliana.
5. 5. Plaza de Tirso de Molina.
En la novela esta plaza aparece con el nombre de Plaza del Progreso. En ella encontramos la estatua de Tirso de Molina.
En esta plaza es donde tenían los encuentros Benina, la protagonista de la novela y el ciego Almudena.
6.
6. Calle del duque de Alba
7.Calle de San Millán.
Esta calle es otro de los sitios clave donde la pobre Nina pedía limosna ya desesperada.
8. Calle de la Encomienda.
Aquí se encontraba el café donde Almudena y Nina hablaban de lo ricas que se iban a hacer con los conjuros tan extraños que el ciego Almudena contaba a Nina.
8. Calle de la Encomienda.
Aquí se encontraba el café donde Almudena y Nina hablaban de lo ricas que se iban a hacer con los conjuros tan extraños que el ciego Almudena contaba a Nina.
9. Calle de la Ruda
Lugar donde Nina iba a comprar fiado para su señora.
10. Calle del mediodía grande y calle del mediodía chica.
Aquí vivía Frasquito Ponce.
11. Iglesia de San Andrés
Ésta parroquia es donde trabajaba el auténtico Don Romualdo. También en esta iglesia acabaron pidiendo Almudena y Nina.
12. Calle de San Justo.
Lugar donde Nina es detenida por los guardias por haber estado pidiendo en las calles.
13. Restaurante Casa Botín, en la Calle Cava Baja (Cuchilleros)
Casa de comidas donde la familia Zapata, al recibir la herencia pide sus alimentos.
14. Calle Imperial.
En esta calle se encontraba el domicilio de Doña Paca y Nina, la gran protagonista de la novela.
Para terminar, decir que la salida al centro de Madrid ha sido desde mi punto de vista diferente y divertida. Me ha resultado muy interesante conocer físicamente aquellos lugares que Galdós describe en su novela. Lo más curioso es que pasaba por esos lugares pensando que efectivamente Nina había pisado esas calles, y es que, todo parece real y no una simple novela.
domingo, 22 de enero de 2012
Domingo
He descubierto un nuevo hobbie, una nueva actividad con la que me divierto y entretengo… y si, sonará muy extraño… pero me encanta cocinar. Me encanta hacer un bizcochete de domingo, pochar unas verduritas...hasta disfruto haciéndome un huevo o un té con leche calentito.
Últimamente me toca ayudar mucho en la cocina. Vivo en una familia a la que le encanta probar nuevas recetas y los dos, tanto mi padre como mi madre, disfrutan experimentando en nuestra pequeñita cocina.
Les gusta comer bien y de todo y piensan que la hora de desayunar, comer y cenar son unos de los mejores momentos del día.
Para desayunar nunca faltan unas buenas tostadas con aceite, tomate y sal y por supuesto el zumito de naranja natural jajaja, luego comer y cenar, como es normal, varía de una semana a otra.
Yo pienso lo mismo, lo de que la hora de comer es un buen momento del día, porque cuando nos sentamos a cenar tranquilamente es para dejar todo lo que estamos haciendo cada uno en esos momentos y relajarnos. Después nos quedamos un rato viendo la televisión en los sofás y después, pa' la cama.
En mi caso, en estas fechas, la hora de cenar significa levantarme de esta silla y de esta mesa y dejar de estudiar, y por eso es un momento esperado. Los domingos normalmente los dedico a estudiar, y efectivamente hoy no es un día menos. Hoy acabo de dejarlo, acabo de dejar historia y las constituciones, naciones, conquistas e imperios aparcados por un momento para escribir esto.
Bueno, también es verdad que no tenemos un horario fijo aplicado a todos los días para comer aunque normalmente lo hacemos un poquito tarde: comemos sobre las tres y cenamos sobre las 10 de la noche.
Ahora mismo mi padre me está diciendo que me haga la cena, que ellos se van fuera y voy a ver que me hago para hoy, asique, os dejo, que os aproveche también a vosotros jijiji
BURUNDANGA
Éste año los reyes han decidido regalar algo diferente, y como muestra uno de los regalos que me encontré debajo del árbol eran entradas para ver la obra de teatro Burundanga!
El pasado viernes 13 de este mes fuimos a verla, es una comedia de Jordi Galcerán. Está en el Teatro Maravillas, en la Calle de Manuela Malasaña.
En ella participan dos actrices y tres actores: Mar Abascal (Silvia), César Camino (Gorka), Marta Poveda (Berta), Antonio Hortelano (Manel) y Eloy Arenas (Jaime).
Una de las chicas quiere saberlo todo a cerca de su novio y no se atreve a preguntarle directamente las dudas que ella tiene. Su mejor amiga le propone una dosis “del suero de la verdad” : burundanga. ¿La quiere? ¿Es quién aparenta ser? ¿Es fiel? ¿Le oculta secretos? ¿Y si no es lo que parece…?
Me ha parecido una comedia divertidísima, sencilla, fresca, con pocos actores pero muy entretenida. Estuve todo la obra riéndome y consiguió sorprenderme. ¡Recomendable!
Burundanga: El final de una banda… ¿te imaginas cuál?
sábado, 7 de enero de 2012
otro año que se despide
Cuando me propusieron irme un año a vivir al extranjero no me lo podía creer.
Recuerdo que me lo dijeron en las vacaciones del verano de 2010, en Asturias.
Unos amigos de mis padres, Cora y Luismi, y Ana, su hija, también amiga mía desde que somos pequeñinas, se fueron de vacaciones por el norte y nos hicieron una visitilla a nosotros. Ellos viven en París desde hace cinco años porque a Luismi le hicieron corresponsal de Radio Nacional, pero ellos son españoles y hablan español, claro. Estábamos cenando en la Sidrería "Xagarda" cuando Cora, de repente me dijo que no estaría mal que me fuera con ellos un añito a vivir a París, de experiencia, de locura. Me quedé perpleja porque a mí ni se me había pasado por la cabeza.
Automáticamente miré a mis padres y ellos me sonrieron. Me dijeron que ésta era una oportunidad de las que no hay que dejar escapar, pero que yo tenía que estar segura y que tenía tiempo para pensármelo.
Todo fue muy rápido y yo no entendía nada porque me lo dijeron con tanta tranquilidad que parecía un chiste.
Llegué a casa con Ana y ella me volvió a sacar el tema… y después de meditarlo durante un mes dije que me iría con ellos.
Tenía la suerte de que iba con gente que manejaba y controlaba los hilos y el idioma (muy importante) de allí y no iba sola. Recuerdo que salimos de Oviedo el día 1 yo, Ana, Cora y Luismi en coche rumbo París, y madre mía menudo viajecito… trece o catorce horas de viaje… y el maletero estaba hasta arriba. Nosotras, Ana y yo, íbamos en la parte de atrás del coche cubiertas de toallas de playa porque no cabían en el maletero… pero pese a las muchas horas que duró… ¡fue muy entretenido! Cuando por fin llegamos a nuestro destino comenzamos a descargar el coche y cubrimos todo el portal de bolsas, maletas, neceseres, cosillas sueltas que no cabían en ningún lado… hasta le hicimos una foto porque aquello era un cuadro, claro, no eran unas vacaciones… ¡íbamos a quedarnos por mucho tiempo! Menos mal que a esa horas de la noche la portera ya estaba más que dormida porque si no, ahora, conociéndola algún pollo nos habría montado.
Yo ya conocía la casa porque en los cinco años que llevaban allí en algunas vacaciones habíamos ido de visita. Entonces al subir por las escaleras y llegar a la casa me sentí bien, porque ya conocía aquello. Vivía en la calle Raymond Poincaré, estaba cerquísima de trocadero y del Arco del triunfo la casa era increíble y la zona preciosa…
Los nervios no me quitaron el sueño aquella noche, ya que estaba muerta del pedazo de viaje que nos habíamos pegado en coche.
Nos levantamos a la mañana siguiente y me pareció que los tres estaban muy atentos de mi estado y de cómo me encontraría, yo creo que estaba un poco en estado de shock y recuerdo que quedaban dos días para que comenzara el curso y mis padres se cogieron un vuelo en avión para llevarme más cosas de aquí como por ejemplo mis sábanas, objetos de mi casa y fotos suyas para sentirme más como en casa. Ellos se fueron al día siguiente y recuerdo que esos dos días se me hicieron tan largos como un mes. A mí solo me apetecía hablar con las amigas de aquí de como me sentía porque los primeros días no paraba de llorar como una enana jajaja. Estuve paseando con Ana. Aún hacía calorcito y era agradable. Estuvimos rondando por varios rinconcitos de París que para ella son sus preferidos y también nos quedábamos en casa tranquilas donde ella me entretenía y repetía una y otra vez lo bonito que iba a ser el año que venía… y cuánta razón tenía….
Llegó el día 4, el día que teníamos que ir al instituto (digo teníamos en plural porque Ana venía conmigo al mismo curso y al mismo instituto) y yo estaba muy nerviosa, tanto, tanto que en mi cabeza estaba presente el arrepentimiento de haber ido a Francia.
Cuando llegamos al instituto entramos en nuestra clase y todos nos miraron, como no, llegábamos tarde.
Yo no conocía a nadie claro, Ana sí ya que alguna gente del año pasado seguía en el liceo, otra ya se había ido porque allí hay gente que se queda para un año o dos y luego se va y así a cada sitio que va.
La profesora que estaba en la pizarra era la que iba a ser mi tutora: Remedios. Ella era española y de Madrid, la mayoría de los profesores lo eran, no me preguntes por qué.
Nos sentamos, separadas, y me tocó con una chica que se llama Lucía. Ella se sentó con “Guti” una chica a la que ya conocía desde que llegó.
Tuvimos que presentarnos uno a uno y decir de donde éramos, dónde habíamos vivido, porque estábamos aquí y contar un poquito nuestra situación. Me sorprendió mucho porque ¡la clase estaba llena de gente de todos los lugares! Había gente de México, Argentina, España (Pamplona, Segovia, Madrid, Andalucía, Salamanca…), California, África….
La verdad eso me encantó.
El primer mes fue difícil y echaba mucho de menos a mi familia pero fueron pasando las semanas y empecé a cogerle muchísimo cariño a todo aquello.
El primer mes fue difícil y echaba mucho de menos a mi familia pero fueron pasando las semanas y empecé a cogerle muchísimo cariño a todo aquello.
Llego Octubre y conocí a Kevin. Kevin y yo estábamos viviendo casi lo mismo. La diferencia que él estaba allí con su madre y su padre estaba en España.
¿Qué os voy a contar de él? Que le conocí en Octubre allí y aún sigo disfrutando de él cuando podemos vernos y cuando no, también. Él nació allí y estuvo viviendo hasta los 8 años, luego se fue a Málaga hasta el curso pasado que volvió a Francia. Ahora sigue allí, hasta dentro de dos años que volverá, según él dice...
¿Qué os voy a contar de él? Que le conocí en Octubre allí y aún sigo disfrutando de él cuando podemos vernos y cuando no, también. Él nació allí y estuvo viviendo hasta los 8 años, luego se fue a Málaga hasta el curso pasado que volvió a Francia. Ahora sigue allí, hasta dentro de dos años que volverá, según él dice...
Conocí a gente increíble, gente que ya no está conmigo pero que recuerdo muchas veces. Salir a tomar una crepe unos pocos al barrio latino era mejor que cualquier fiesta, nos lo pasábamos muy bien. Son gente que conoces y que nunca vas a olvidar, por las experiencias que habéis vivido juntos y por lo sorprendente que es conocer a tanta variedad de personalidades, son cosas que les hacen únicos a cada uno de ellos.
Los meses transcurrían rapidísimo y cada mes y medio venía a Madrid unos quince días. Las
primeras vacaciones fueron en Octubre, y vine encantada, en Diciembre fueron otras y también estaba encantada, pero en febrero hubo otras en abril otras… y entonces comenzaba a sentir que tenia el corazón dividido, me apetecía venir a Madrid, pero también quería quedarme..., porque ya no veía tan lejos el final del curso, ya sabía que eso se acabaría y ¡quería aprovecharlo!
Aún así, mis padres querían verme todo lo posible así que yo venía cada mes y medio.
Al principio es complicado pero enseguida uno se acostumbra y cuando vuelve a su casa llega lleno de sensaciones y experiencias nuevas... ¡y eso siempre es positivo!
No tengáis miedo de dejar a la gente de aquí, a los amigos y la familia se les echa mucho de menos pero un año pasa muy rápido y hay que aprovechar cada oportunidad.
Y bueno...también recomiendo que visiten París si no lo han visitado ya... tiene rincones preciosos y la cuidad en sí es maravillosa.
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