Tengo sentado enfrente de mí a todo un personaje. Es un hombre mayor, de pelo blanco y largo, con perilla canosa y a la vez un poco anaranjada, sus ojos son azules intenso, de ese azul que recuerda al mar. Lleva unas gafas cuadradas, de pasta dura, enormes, las cuales deja caer ligeramente por su nariz y está leyendo un libro de tapa dura y roja del cual no puedo visualizar el título con claridad. De vez en cuando le veo marcar con una pluma de tinta roja alguna nota en un trozo de papel roto que tiene a su lado izquierdo. Realmente está ocupando tres asientos: en el que está sentado, el de su izquierda donde hay un montón de maletas y bolsas amontonadas unas encima de otras las cuales culminan en una lata de cerveza aplastada, y el de enfrente suya, sobre el que tiene apoyado sus largas piernas...
Acaban de anunciar que el tren para en tres o cuatro ciudades antes de llegar a mi destino y estimo tardar unas dos horas y cincuenta minutos en llegar, asique yo aprovecho para quitarme de encima algunas tareas…
Qué dos entradas tan descriptivas...
ResponderEliminarEstas dos entradas están hechas un día después de lo que pedí, así que no puedo ponerte la misma nota que te hubiera puesto si lo hubieras hecho a tiempo.
De todos modos, Inés, te estás relajando en esta actividad y la nota media te puede bajar si no te esmeras para la última revisión de la evaluación.
¿Buenas o malas descripciones? jiji
ResponderEliminarEs verdad que últimamente estoy aflojando en el blog, lo reconozco... no me siento muy inspirada. Intentaré mejorarlo.