lunes, 26 de marzo de 2012

Debate sobre la violencia de género

Todos sabemos lo que es la violencia de género. Todos hemos escuchado alguna vez alguna trágica noticia sobre este tema. Hablar de ello me produce rabia. Me produce rabia porque no me puedo creer cómo es posible que esta idea de querer o intentar dominar al otro género mediante insultos, bofetadas, humillaciones… siga vigente en la cabeza de los maltratadores. Es ridículo.

Cuando hablamos de violencia de género la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la de la mujer maltratada y el hombre agresivo y maltratador. El nombre de violencia de género abarca también la posibilidad de ver a un hombre maltratado, pero esto último ocurre con muy poca frecuencia y por ello asociamos la violencia de género con la violencia sobre las mujeres.

En muchas ocasiones nos tropezamos con la noticia de una mujer que ha sido maltratada por su pareja o por su ex pareja hasta morir. Cada poco tiempo se vuelve a abrir el marcador de mujeres muertas, que tristemente se han convertido en cifras. En nueve años contabilizados por distintas organizaciones, ha habido más de 800 víctimas de violencia machista (809 con las que llevamos en el 2012).

El otro día en la clase de Lengua Castellana y Literatura nos organizamos en tres grupos para debatir sobre este tema tan importante que es la violencia de género.

A los tres grupos se les repartió una misma hoja, la cual nos mostraba algunos aspectos o creencias sociales que desvirtúan la realidad. Esto nos servía de guía para analizar este problema social.

Uno de los puntos decía: “La violencia doméstica no es para tanto, son casos muy aislados. Lo que pasa es que salen en la prensa y eso hace que parezca que pasa mucho.”

Ante esto, mi grupo y yo opinamos todo lo contrario. La violencia de género sí es para tanto. La violencia de género, la violencia racista, cualquier tipo de violencia es para mucho. Es cierto que muchas veces oímos noticias sobre violencia machista pero ¿qué pasa?, ¿estamos hartos de oírlo? Porque yo no me canso, me encantaría no tener que escuchar esas atrocidades pero la realidad es otra. La realidad es que hay miles y miles de mujeres en el mundo que sufren estos abusos y si nosotros pensamos que esto “no es para tanto” es porque no queremos ver la realidad. No podemos darle la espalda a esta situación que vivimos.

También comentamos que los casos que aparecían en los medios de comunicación eran solo una pequeña parte de los casos que existían de maltrato. Hay muchas mujeres que por miedo a sus parejas se ocultan en el miedo y no son capaces de salir a defender sus derechos. También hay gente que dice que si la maltratada sigue con el maltratador es culpa suya, y yo no estoy de acuerdo con eso. Llega un momento que la mujer deja de ser racional, deja de pensar por sí misma, deja de confiar en si misma, está atascada, bloqueada.

Otro de los puntos decía: “la violencia doméstica es una pérdida momentánea del control.”

En mi opinión en ningún caso la pérdida de control debe justificar la violencia. Ante la violencia hay que decir bien alto y claro: TOLERACIA CERO.

El tercer y último punto señalaba: “Los hombres que agreden a sus parejas son violentos por naturaleza.”

Uno no nace violento sino que se hace, se aprende. Existen hombres que han tenido una mala infancia donde han sufrido maltratos por parte de su familia, estos hombres pueden o salir reforzados de esta situación y no reproducir en un futuro esta forma de actuar, o por el contrario adoptar esta actitud. También ocurre que sin ningún tipo de explicación (que no quiere decir justificación) hay hombres que maltratan a sus mujeres. Estas personas no son violentas por naturaleza, porque pueden ser perfectamente agradables con otras personas de su entorno, pero sin embargo ellos piensan que tienen mucho poder sobre su propia mujer porque viven con una idea de pareja donde el hombre tiene que llevar el control de la situación y dominar por encima de todo a su mujer.


Y nosotros, ¿qué podemos hacer?

Primero es muy importante creer que es posible un cambio de mentalidad, a pesar de que sea lento es posible.  Debemos comprometernos a luchar todos los días y en todos los contextos a huir de la violencia y enseñar que la no violencia es posible. No solo cuando se presente una situación violenta hay que actuar, sino que hay que prevenir ante cosas cotidianas como por ejemplo comentarios machistas, chistes, miradas, gestos, etc.

Sería bueno que los hombres también se sensibilizaran ante esta situación y fueran más activos, ya que esto nos abre un mundo nuevo para todos.

ADELANTE, OTRO MUNDO ES POSIBLE.




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